una lista de cosas chulis para tener un verano de 10. (II)


 
Tal y como comentábamos en la página de Facebook, llevamos un par de días pensando en todas las cosas chulis que han hecho que este verano haya merecido la pena. Y lo cierto es que son muchas más de las que pensábamos.
Por eso quizás yo sea de ese tipo de personas que necesitan hacer listas, porque una vez que las haces y las escribes sobre un papel eres un poco más consciente de todo. Incluso si este año, tu verano, ha sido más fantástico de lo que pensabas.
 
1.    Dormirte en la playa, profundamente, sintiendo que te derrites al sol, y mientras escuchas el sonido del mar.

 
2.    La marca del bikini/bañador/camiseta.
La tienes. Aunque los otros no lo vean. Da igual si a estas alturas del verano no estás moreno. Asúmelo, hay que dedicarle demasiado tiempo, y el color “blanco-blanco” ya te lo has quitado. No lo pienses más, que dentro de nada, volvemos a ponernos los fulares y la manga larga.

 
3.    Abrir la ventanilla del tren, sacar la cabeza, soltarte el pelo y sentir que vuelas.
 También vale bajar todas las ventanillas del coche y sentir el mismo efecto.

 
 4.    Ir a un cine de verano. Preferiblemente con sesión de “sing along”, (americanada, para disfrutar de una película musical donde poder gritar cuando lo sientas y cantar a pleno pulmón).
Si no también vale, un cine entre olivos, en un palacio con cristalera donde puedas ver las estrellas y con auriculares, en una plaza de toros, o en cualquier sitio que antes no hubieras estado.

 
 5.    Descubrir el maravilloso mundo de comer tartas (y si es de queso mejor que mejor).
Desde aquí estamos buscando al idiota que dijo el primero que no quería en un cumpleaños sembrando tendencia cuando éramos pequeños y nos ha hecho perdernos tantas y tantas tartas.

 
6.    Hacerse el muerto en el agua.
Da igual que sea en el mar o en la piscina o un balneario en Budapest. Disfrutando de ese momento en el que no oyes nada, y por un momento desapareces del mundo, jugándote la vida a todo y nada, por estar en el límite entre: que te entre agua en los oídos o en la nariz.

 
 7.    Viajar, da igual a dónde, da igual con quien, pero disfrutarlo a tope.
Caminar hasta que te duelan los pies, las rodillas y las caderas. Aprender cosas nuevas, y sorprenderte. Porque hacer una etapa del Camino de Santiago visitando una ciudad es complicado pero no imposible.

 
 8.    Perderte.
Olvidando el reloj y los mapas. Dando vuelvas en círculos, y fijándote en cada detalle. Cada cosa que no has visto las 585 veces que has pasado a lo largo del mes. Quitarte el reloj, y olvidar las prisas y las carreras en casa.

 
9.    Coger a un niño en brazos y darle muchos muchos pero que muchos besos.
Los años pesan para todos, y el instintito ya comienza a causar efecto.

 
10. Tardes improvisadas de copas y cartas, copas y cantes (guitarras y palmas), o simplemente copas y buena compañía.

 
11. Instaurar nuevas tradiciones como la Batalla Naval de Vallecas, Martes Chef, o liguilla de juegos de mesa.

 
12. Tírate por un tobogán o de bomba a una piscina.
Permitirte el lujo de ser por unos instantes un poco infantil, y chilar (sin insultar que está muy feo).

 
13. Redecorar tu vida, tu casa, tu cuarto o al menos tu mesa de despacho. Porque ahora está de moda y sienta la mar de bien.

 
14. Desarrollar tu creatividad, cantando, bailando, actuando, escribiendo, sacando fotos, o manualidades.
 
Porque no hay más límite en el cerebro humano, que el que pongas tu.

 
15. Desconectar, quitar los datos, y sólo usar el móvil para sacar fotos o videos de broma.

 
16. Mirar en silencio.
Ya sea el mar, una montaña, una piscina, las nubes moverse. Que el tiempo pase, y sólo concentrarse en respirar.

 
17. Hacer deporte. Aceptamos bicicleta, piragüismo, natación y vela.

 
18. Comer mucho pescaito, que estamos en verano.
Ya sea friitito en un chiringuito de playa o en una plaza de una ciudad como Ljubljana.

 
19. Notar que los días se alargaron y que ahora se acortan.
Que amanecía demasiado pronto, pero que las 24horas se aprovechaban y se aprovecharán mejor.
 
20. Marcarte nuevos objetivos para el año nuevo.
Porque los nuevos años, siempre empiezan en septiembre, diga el calendiario lo que diga. A tope de motivación para superar cualquier reto.
 
 
Porque tener un verano de 10, no tiene nada que ver con los anuncios que emiten por la tele. Consiste en hacer cosas chulis, que te hagan sentir que en el fondo, tu vida merece la pena. Porque de pequeños detalles se llena una sonrisa, y porque al fin y al cabo, estamos, donde nos propongamos llegar.
 
Y con septiembre llegamos a casa, que en el fondo como decía Dorothy en el Mago de Oz, “se está mejor (..) que en ningún sitio”.
Feliz comienzo de año, de mes, y de curso!


5 comentarios:

  1. ¡Me encanta! Unas recomendaciones la mar de sencillas y fabulosas para que no se nos escape el verano sin haberlo exprimido al máximo. Y me alegra comprobar que he hecho gran parte de ellas ;)

    Un saludo,
    Patricia.

    ResponderEliminar
  2. Gran verano el que has tenido ;-) Supongo que al final es cuestión de disfrutar cada cosa que hacemos olvidando las vergüenzas y las tonterías que nos limitan.

    Feliz de leerte feliz de nuevo.

    ResponderEliminar
  3. Pues si las has cumplido todas, lo que tú tienes es un verano de 20. Estoy impaciente por que nos cuentes tus aventuras :D

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola! Te escribo para decirte que te he nominado al premio One Lovely Blog Award.

    ¡Enhorabuena!
    Patricia.

    ResponderEliminar

hoy no te acostarás sin ... ¿ comentarme? Anímate!